Es un dispositivo de detección sin contacto que identifica la presencia de prácticamente cualquier material (sólidos, líquidos o polvos) mediante la variación del campo eléctrico. Es ideal para automatización industrial porque ofrece alta sensibilidad, versatilidad y puede detectar materiales no metálicos que otros sensores no pueden sensar.
Aplicaciones principales de los sensores capacitivos:
• Detección de líquidos en tanques, contenedores y tuberías, incluso a través de paredes plásticas.
• Detección de materiales no metálicos como plástico, madera, vidrio, papel o cartón.
• Conteo y presencia de productos en líneas de empaque y manufactura.
• Control de nivel de granos, polvos, resinas y materiales a granel.
• Verificación de llenado en envases, botellas o depósitos.
• Detección de bolsas, charolas o empaques sin importar si son metálicos o no.
• Sensado a través de superficies como vidrio, PVC o acrílico.
• Control de flujo de material en tolvas, transportadores y alimentadores automáticos.
Aplicaciones donde hay humedad, polvo o suciedad, donde los sensores ópticos o inductivos pueden falla.